Ectomorfo. Es el caso opuesto. Se trata de hombres delgados que tienen la suerte de no engordar con facilidad aunque, por contra, les resulta más difícil ganar masa muscular. Las extremidades largas y el pecho plano, con músculos casi inapreciables en ambos casos, son algunas de sus características. Si éste es tu tipo morfológico no tienes porqué renunciar a una excelente condición física y pensar que tu constitución no es la adecuada para el fitness. Un ectomorfo puede llegar a tener un cuerpo escultural, bien musculado, vigilando su alimentación (la adecuada ingesta de proteínas antes y después del ejercicio resulta fundamental en este caso) e intensificando el entreno destinado a desarrollar la musculatura.