Sácale partido a tu cuerpo

Ectomorfo. Es el caso opuesto. Se trata de hombres delgados que tienen la suerte de no engordar con facilidad aunque, por contra, les resulta más difícil ganar masa muscular. Las extremidades largas y el pecho plano, con músculos casi inapreciables en ambos casos, son algunas de sus características. Si éste es tu tipo morfológico no tienes porqué renunciar a una excelente condición física y pensar que tu constitución no es la adecuada para el fitness. Un ectomorfo puede llegar a tener un cuerpo escultural, bien musculado, vigilando su alimentación (la adecuada ingesta de proteínas antes y después del ejercicio resulta fundamental en este caso) e intensificando el entreno destinado a desarrollar la musculatura.

Mesomorfo. Es el tipo intermedio, el que posee la gran mayoría de hombres. Es el cuerpo masculino más o menos atlético, que se aprecia exteriormente por su forma en V (hombros más anchos que la cintura). La alimentación equilibrada y el entreno correcto dan excelentes resultados en los hombres que cuentan con estas características físicas. Su morfología hace posible que estén dotados para los deportes en general, tanto para los ejercicios aeróbicos como para aquellos de fuerza.
No siempre es fácil establecer claramente el biotipo masculino. No somos patrones exactos, y un mismo cuerpo puede combinar características de tipos diferentes, por ejemplo una persona de estructura ósea fuerte (huesos anchos) pero que no presente gran tendencia a la obesidad. En este caso hablaríamos de un tipo endo -mesomorfo.

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