Los expertos afirman que las distracciones de comer viendo la televisión provocan un aumento en la cantidad de comida que ingerimos, ya que nuestra memoria y atención se ven distraídas y no tenemos la misma sensación de saciedad, además no apreciamos los sabores y cualidades de los alimentos de la misma forma porque ingerimos los platillos prácticamente de forma automática.
Comer viendo la televisión en familia
Por otro lado, hay familias que acostumbran a comer juntos pero el invitado principal es la televisión con el fútbol, Operación Triunfo, Eurovisión, El hormiguero, etc., y es cierto que es agradable compartir estos momentos en familia porque hay un tema de conversación en común y emociones similares. Pero seamos realistas, cuando compartimos la cena con nuestros amigos o familia es mejor hablar entre nosotros y no ser distraídos por la caja idiota, estas pláticas mejoran nuestras relaciones con las personas de nuestro entorno.