En el caso del protagonista de American History X, es sabida su fama de problemático tanto en los rodajes, como por su afán perfeccionista, llegando a “meter mano” (siempre que puede) en el guión; y no es difícil ver en su personaje Mike un trasunto de su persona, o por lo menos, de la imagen que de él se tiene, llegando por tanto a reírse de sí mismo.