Para “vestir” las imágenes de esta singular película, Iñárritu ha optado por el percusionista de jazz Antonio Sánchez, quien entrega una banda sonora bastante peculiar basada en los sonidos de su batería, con temas enérgicos y llenos de ritmo.
Para “vestir” las imágenes de esta singular película, Iñárritu ha optado por el percusionista de jazz Antonio Sánchez, quien entrega una banda sonora bastante peculiar basada en los sonidos de su batería, con temas enérgicos y llenos de ritmo.