La eyaculación precoz es la más grande pesadilla del hombre. En un escenario catastrófico un chico seduce a una mujer voluptuosa, la lleva de la cena a la cama y de la cama a la risa porque el pene decidió terminar al minuto de iniciar. La chica regresó a casa sin sentir siquiera cosquillas mientras que él muere de la vergüenza y se pregunta si el sexo es tan insípido como lo que acaba de experimentar. Bueno, al menos él alcanzó un orgasmo de lo contrario no hubiera eyaculado. ¿O no?