Existen otros hallazgos en la misma línea de investigación, que sostienen que comúnmente estos hombres autodenominados como machos, discriminan directamente los comportamientos gays, y los comportamientos femeninos que pueden manifestar los hombres. De manera que este tipo de encuentros suelen ser una especie de juego solo entre hombres heterosexuales masculinos en donde el sexo no es más que una cosa.