Tras la publicación de los resultados de un estudio que llevó a cabo la Universidad de Oregon en los Estados Unidos, en el que analizaba el comportamiento sexual de un grupo de hombres explícitamente heterosexuales (blancos y residentes de zonas conservadoras del país), algunos casados, e incluso con hijos, pero que confesaban: que de manera ocasional tenían relaciones sexuales con otros hombres, solo para satisfacer sus necesidades sexuales.