Si todavía no te atreves con el hígado puedes empezar con caldo de huesos y gelatina.
4. AGUACATE
Al igual que el huevo, el aguacate ha sido injustamente restringido en multitud de dietas convencionales, ¡toda esa peligrosa grasa!
Si todavía no te atreves con el hígado puedes empezar con caldo de huesos y gelatina.
Al igual que el huevo, el aguacate ha sido injustamente restringido en multitud de dietas convencionales, ¡toda esa peligrosa grasa!