Pero no todo se resume en ese simple cálculo, hay otras variables —además de las kcal— que debemos tener en cuenta: «La misma exactitud que se pueda aplicar a las kilocalorías recomendadas la podemos aplicar al agua. Pero todo es relativo, al depender de otros factores como el volumen corporal y el peso, la actividad física o el calor medioambiental, entre otros», explica Serra.
Atención con la edad
En hidratación, las recomendaciones no solo atienden al sexo. La edad también implica un factor importante a la hora de marcar las cantidades de líquidos aconsejadas.