Antes de pensar que te sobran kilos, recuerda que el peso «ideal» es muy relativo y ten en cuenta que:
- Tu propia constitución. Tu altura, edad, estructura y densidad de tus huesos determinan ese supuesto peso perfecto. No hay dos hombres iguales y es realmente absurdo compararte con un compañero de entreno pensando que él puede estar en mejor forma física porque tiene un peso menor.
- El músculo pesa. El ejercicio hará que tus músculos se desarrollen y que tú consigas el objetivo que te has propuesto: pectorales de acero, bíceps envidiables, glúteos firmes y un abdomen marcado y atractivo… Si te ves así ¿acaso importa el número que señale la báscula?
Incide en tu cuidado personal, trabajando tu cuerpo en conjunto (no solo los grupos musculares que tengas interés en desarrollar) y complementa tu entreno con alguna actividad aeróbica que haga impensable la grasa acumulada.