En un estudio de 2016 publicado en el Journal of Nutrition, los investigadores señalaron que es poco probable que la salud de más de una pequeña parte de la población mejore mediante la eliminación de trigo o gluten de la dieta. De hecho, puede ocurrir lo contrario, ya que el trigo es considerado una fuente importante de proteínas, vitaminas del complejo B, minerales y componentes bioactivos.