Huevos. Pura proteína de alto valor biológico y grasas mínimas ¡imprescindibles!
Pollo y pavo. Incluye en tu dieta anti grasas carnes magras. Una pechuga de pollo a la plancha con una ensalada variada (importante los vegetales de hoja verde) es una comida perfecta para luchar contra el «michelín rebelde».