Como ocurre con casi todos los alimentos, considerarlo «bueno» o «malo» no tiene sentido alguno. El gluten en sí mismo no es perjudicial, aunque tampoco es imprescindible para seguir una correcta alimentación.
Como ocurre con casi todos los alimentos, considerarlo «bueno» o «malo» no tiene sentido alguno. El gluten en sí mismo no es perjudicial, aunque tampoco es imprescindible para seguir una correcta alimentación.