Un vientre plano, con los abdominales bien definidos, es una de las metas perseguidas por la gran mayoría de los que entrenan duro cuidando su cuerpo. Conseguir la ansiada «tableta» no es sencillo y requiere esfuerzo pero el resultado merece la pena, no solo por un tema estético (¡que también, y más de cara al verano que se acerca!) sino porque un torso firme es garantía de poder realizar multitud de entrenos y ejercicios con una mayor estabilidad, fuerza y resistencia.