“Es el que considero más fuerte. Es curioso, porque aun estando acostumbrado a realizarlo con mucho más peso, cuando le explico a un alumno la técnica, aunque sea con un peso insignificante siempre salen agujetas. Se realiza con una barra y pesas. Nos tenemos que situar en la posición inicial, metiendo los pies debajo de la barra; la agarramos de manera que las rodillas quedan flexionadas. Desde ahí generas fuerza sacando el pecho hacia fuera, hasta quedar completamente erguido. La bajada es igual de importante, porque se trabajan los mismos músculos (antebrazos, brazos, glúteos y lumbares) pero en orden inverso”.