Una persona no acostumbrada a las grasas va a engordar porque las acumula. Y al revés igual: el que suele comer mucho y deja de hacerlo, adelgaza al momento. Son los casos del que pierde de repente tres kilos en una semana. «Es una reacción pero no un cambio», aclara. Su método, sostiene, consiste en hacer “descansos del metabolismo”, es decir, compaginar periodos de ingesta normal con otrosdetox, de “desintoxicación” solo con alimentos diuréticos.