Tinder, la aplicación de citas casuales basada en los gustos y amigos en común de otras redes sociales, dio un golpe en la mesa con su nueva política de clasificación de géneros.
Criticada por su rígida estructura binaria en cuestión de género (hombre/mujer), en donde el usuario estaba obligado a elegir una de dos opciones, la aplicación busca atraer a más personas con su actualización más reciente.