No es sólo la representación más firme del lujo y el estilismo que puede mostrar Volvo, sino el fin de la era “Vainilla Days” y el comienzo de una etapa en la que la marca sueca pretende dejar claro que también puede asombrar con modelos agresivos.
No es sólo la representación más firme del lujo y el estilismo que puede mostrar Volvo, sino el fin de la era “Vainilla Days” y el comienzo de una etapa en la que la marca sueca pretende dejar claro que también puede asombrar con modelos agresivos.