Recaudaron 20.000 euros cuando el límite que se habían puesto era de 8.000, así que se lanzaron a ampliar y mejorar su criatura hasta obtener una de las propuestas más originales que se han visto en años. En Gods Will Be Watching no encontramos gráficos despampanantes, ni acción a raudales. Es una propuesta clásica de “point and click”, pero sin recoger objetos, ni averiguar cómo abrir una puerta, simplemente tomando decisiones.