En unos años la oferta de ropa interior masculina se ha multiplicado considerablemente. Hemos pasado de un extremo a otro. De colores clásicos como el blanco, el negro o el gris a todo tipo de tonos llamativos y poco discretos. Hasta los estampados inundan la ropa interior masculina. Y ya no hablamos de los típicos dibujos divertidos que a menudo se usan en los calzoncillos, sino de estampados de diseño y absoluta tendencia.