Una escapada a Brujas

Es innegable que en el territorio que se podría considerar como centro Europa, se emplazan ciudades con un encanto tan difícil de describir como particular de cada una de ellas. Una de estas ciudades es sin duda, Brujas. Esta ciudad belga inyecta al viajero una alta dosis de huellas medievales, imágenes de cuentos, urbanismo impecable y elegancia en abundancia.

[pullquote]La ciudad belga inyecta al viajero una alta dosis de huellas medievales, imágenes de cuentos, urbanismo impecable y elegancia en abundancia[/pullquote]Situada a tan sólo una hora del aeropuerto de Bruselas, Brujas no es una capital, pero concentra suficientes atractivos para los sentidos del turista que muchas de aquellas pueden dejar de ser prioridad en nuestro viaje.

Brujas destaca por sus lujosos hoteles construidos en el siglo XV, famosas plazas públicas como las de Markt y Burg, un Centro Histórico pintoresco y perfectamente conservado, una zona comercial digna de recorrer, y unos cuantos afluentes con los que se ganó el mote de “La Venecia del Norte”.

Los espectaculares canales de la Venecia belga se caracterizan por ofrecer unas vistas inolvidables en cada atardecer. Al dar un paseo romántico o familiar por los márgenes del canal Dijver descubriremos la auténtica esencia de Brujas, además de encontrarnos rodeados de un entorno inspirador.

Ya decididos a continuar recorriendo lo más representativo de la ciudad, una buena propuesta es visitar la Catedral de San Salvador, la parroquia más antigua de Brujas, datada del siglo XII. En su interior, la cámara del tesoro acoge un patrimonio de extraordinario valor, con pinturas de Dirk Bouts, Hugo Van Der Goes y Pieter Pourbus, entre otros.

Deja un comentario