En Mozambique, donde en 2015 se estimaba que el 13,2% de la población adulta estaba infectada, todavía se está lejos de los objetivos del 90-90-90. Localizar, diagnosticar y mantener adherente a los tratamientos a las personas viviendo con VIH son algunos de los grandes retos que se plantean los diferentes gobiernos, no sólo de Mozambique, sino del resto de países endémicos. Un estudio liderado en 2014 por la investigadora de ISGlobal Denise Naniche junto con el Centro de Investigação em Saúde de Manhiça (CISM) destacaba que en la ciudad de Manhiça, a pesar de que el 86,8% de las personas viviendo con VIH conocían su estado, sólo dos de cada tres recién diagnosticadas acudían a su primera consulta al hospital. De estas, sólo un 25,2% inició el tratamiento en los tres meses posteriores a la detección.