En 2014, el programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida) publicó sus objetivos del 90-90-90. Si en 2020 el 90% de las personas viviendo con VIH conocen su seroestado, el 90% de ellas inician tratamiento antirretroviral y el 90% los tratados tienen una cantidad de virus libre en sangre no detectable se podrá frenar su transmisión. Con esta ambiciosa estrategia que todos los países deben alcanzar para 2020, conseguiremos evitar millones de nuevas infecciones y controlar así la epidemia a nivel global.