Algunos desencadenantes que aumentan la probabilidad de padecer esta extraña condición incluyen: falta de sueño, agotamiento extremo, consumo excesivo de alcohol, abuso de drogas ilegales, ansiedad, estrés, falta de higiene, trabajo por turnos…también pueden afectar negativamente malas condiciones de sueño (demasiado ruido o calor).