«La energía Kundalini se representa en el tantra como una serpiente que reposa en el perineo o primer chakra, y ese réptil tiene que despertar y subir pasando por todos los chakras», explica el profesor Jiménez. Es decir, según esta filosofía, la energía sexual que parte desde el primer chakra tiene que subir por todos los demás, desbloqueando cada uno de ellos hasta conseguir conectar con el último.