Uno de los éxitos de Los Supervinos 2015 es su metodología. Los vinos se puntúan de 1 a 10 en relación a 10 ítems, en lugar de la clásica puntuación de 1 a 100 que el consumidor de a pie no es capaz de percibir con claridad. Uno de los criterios más importantes es la relación calidad-precio: «Se pueden encontrar en la guía vinos excelentemente elaborados y excelentemente bien presentados a un precio muy competitivo. Esto supone, obviamente, un beneficio para el consumidor», comenta el autor de la guía.