Con su informe, Brosdky quiere que estos hechos sean condenados y que sean catalogados como lo que, en su opinión, son. El único antecedente que se tiene al respecto es una condena por violación por parte de un tribunal suizo a un hombre que se quitó el condón sin decírselo a su compañera. La autora es clara: «Hay muchos jueces que no saben que esto ocurre de verdad. Me gustaría que hubiese una ley dedicada a condenar estos actos, ya que aunque no sea violación, las víctimas se sienten así».