Una impunidad que persiguen derrocar algunas mujeres como Alexandra Brodsky, quien publicó un informe en el ‘Columbia Journal of Gender and Law’ con el objetivo de que ‘stealthing’ sea catalogado como forma de agresión sexual y sea juzgado como tal. «Lo que quería con este estudio es poner nombre y protagonistas a esta tendencia que se repite con demasiada frecuencia», asegura.