El primer paso es no centrarse exclusivamente en la penetración. Está bien que los eyaculadores precoces tomen en consideración la fórmula de «las damas primero». Durante el coito no es mala idea también jugar con las posturas, pues estas inciden mucho sobre el ritmo y la excitación del género masculino.
4. «Soy infiel porque no tengo sexo»
Se intenta negar de muchas maneras, pero el adulterio sigue entendiéndose como un acto reprobable. No son pocos los que creen que el adulterio significa forzosamente el final de una relación, «pero la infidelidad puede ser un mágnífico catalizador o un aviso que puede llevar a las parejas a volver a hablar, tras años de estancamiento». Las parejas que acuden a la consulta de un sexólogo lo suelen hacer al borde de la ruptura. Una aventura de uno de los componentes suele ser el evento que marca esa frontera. Reconozcamos que no hay tantísimas cosas que se puedan hacer en el sexo. La falta de posibilidades hace que cobren especial relevancia los pequeños detalles