A medida que se desarrolla la neurociencia y disponemos de cada vez más información sobre el funcionamiento de nuestro cerebro, nos encontramos más cerca de resolver uno de los misterios que más han preocupado al hombre en los últimos siglos: qué ocurre cuando tenemos un orgasmo, la llamada “pequeña muerte” de los franceses. Ahora, gracias a herramientas como la tomografía por emisión de positrones (PET) podemos conocer con una mayor exactitud lo que ocurre en nuestro cerebro mientras experimentamos una de las sensaciones más placenteras que puede vivir un ser humano.