La prolactina es la causante de que no deseemos hacer el amor después de eyacular
Hay determinadas zonas cerebrales que se “apagan” durante el orgasmo, como son las referidas a la encargada de pensar sobre nosotros mismos y la que origina nuestros miedos, así como la que sirve para prevenirnos de errores. Ello puede explicar la liberación que se origina después del coito, puesto que estaríamos libres de miedos, temores y expectativas, vivos (pero liberados) en el presente.