«No siempre tienen que terminar en una relación sexual. Se trata de momentos que pueden dar pie a un encuentro sexual breve o simplemente generar un mayor vínculo afectivo con la pareja»
En estos casos, la sexóloga Marta Ibáñez recomienda negociar y ceder: «Cada pareja tiene unas necesidades específicas. Lo más importante es estar descansados, a gusto y tener tiempo para intimar sin prisas ni presiones. Hay parejas que, por ejemplo, están más cómodas practicando sexo a la hora de la siesta».