«Influye en la forma en la que afrontamos la jornada, tanto por su efecto químico (se segregan hormonas que mejoran el estado de ánimo) como por sus efectos psico-emocionales (los abrazos y caricias nos hacen sentir queridos y atractivos)»
Ahora solo hace falta adelantar la hora a la que suena el despertador. Ramón, abogado de 42 años, confiesa que lleva años poniendo en práctica esta rutina sexual: «Mi mujer y yo empezamos a practicar sexo antes de ir a trabajar cuando estábamos intentando que se quedara embarazada. Al principio era un poco estresante, porque nos lo tomábamos casi como una obligación. Pero luego nos relajamos y le cogimos el punto a empezar así el día. Ahora, después de tener a nuestro hijo, seguimos despertándonos media hora antes un par de días a la semana para hacer el amor antes de ir al trabajo».