La ciencia también avala esta opinión. «El sexo a primera hora del día influye notablemente en la forma en la que afrontamos la jornada, tanto por su efecto químico (se segregan endorfinas y oxitocina, hormonas que mejoran el estado de ánimo) como por sus efectos psico-emocionales (los abrazos, caricias y juegos nos hacen sentir queridos y atractivos)», explica el sexólogo Juan Macías Ramírez.