¿Y si no tengo pareja? El sexo siempre tiene cabida, ya sea solo o en compañía, y de cualquier forma es beneficioso para la salud. «Durante el orgasmo se segregan endorfinas que mejoran el humor y movilizan muchos grupos musculares, algo necesario para desentumecer el cuerpo después de muchas horas inmóviles en la cama», argumenta la sexóloga Leire Méndez. Otro de los motivos por los que el sexo, en compañía o soledad, es tan beneficioso a primera hora es porque el cuerpo se encuentra en el momento de mayor predisposición para ello. «Al despertar después de un sueño reparador estamos menos estresados. Además, durante la fase REM se producen las erecciones nocturnas y la tumescencia del clítoris, factores que favorecen el encuentro sexual», afirma Méndez.