Para mantener una relación de pareja saludable capaz de sobrevivir al paso de los años es necesario cuidar los pequeños momentos de intimidad (caricias, besos, tocamientos, palabras bonitas…) todas las mañanas. «No siempre tienen que terminar en una relación sexual. Se trata de momentos que pueden dar pie a un encuentro sexual breve o simplemente generar un mayor vínculo afectivo y un aumento del deseo en la pareja», apunta la sexóloga Núria Jorba. Además, la forma en la que nos despedirnos de nuestra pareja también es clave. «Hay que dar besos en condiciones, no simples picos para fichar. Es importante sentir el beso», insiste Jorba.