Del mismo modo, los hombres que no mantienen relaciones con frecuencia suelen ser más propensos a padecerla, al igual que aquellos que consumen grandes cantidades de alcohol, tabaco o son ‘habituales’ de los fármacos y las drogas.

Tampoco hay que dejar pasar por alto factores sociales como el miedo a un posible embarazo o al ridículo porque también juegan un papel muy importante en este trastorno.
Trabaja para evitarlo
Más allá de que no se trate de ningún problema de gravedad, las consecuencias psicológicas que puede provocar la eyaculación precoz a quienes la padecen y por ende a sus parejas, deben ser tomadas muy en cuenta. Afrontarlas a tiempo es clave y puede evitar que la inestabilidad emocional que genera termine por romper hasta las relaciones más consolidadas. Por eso hoy queremos ofreceros una lista de recomendaciones y trucos que pueden ayudar a esquivarla.