La verdad es que se lo montaban bastante bien. Estuvieron así como más de tres meses sin que el jefe se enterara. Pero, eso sí, la pillada fue espectacular. Se metieron en la sala de conferencias, convencidos de que estaría vacía toda la mañana. Esa tarde había una reunión importantísima por la tarde, pero se ve que los clientes se adelantaron unas cuantas horas…