Sexo en la oficina

Hace unos días despidieron a dos de mis compañeros de trabajo. Y aunque parezca mentira, no fue por la crisis económica ni porque hubiera recortes de personal. Los motivos fueron algo más calentitos: mi jefe los pilló montándoselo en horario de oficina.

[pullquote]Nunca se me ha pasado por la cabeza liarme con alguien de la oficina, que luego hay que verlo todos los días y compartir demasiadas reuniones[/pullquote]

Lo de Marta y Edu sobrepasaba los límites de la pasión. Ella era la recién llegada, la cara nueva de la empresa. Él, el golfo que siempre iba detrás de las becarias. En cuanto la vio, no tardó ni dos segundos en presentarse y pedirle el número de teléfono.

Al contemplar aquella escena, entre todos los compañeros hicimos una porra: a ver cuánto tiempo tardaban esos dos en liarse. Conociendo a Edu como lo conocía, sabía que no iba a pasar ni una semana sin que allí hubiera tema. Mi apuesta fueron tres días.

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