A medida que avanza la investigación el equipo del Centro de Control de Enfermedades tiene más claro que ese ‘virus’ o ‘cepa’ no es nada bueno.
Un arranque prometedor que ejemplifica las historias de vampiros tal y como las hemos conocido. Al menos en lo que se refiere a los mitos de la debilidad contra la plata, la necesidad de sangre, el enterramiento en un ataúd, el transporte por encima del agua… pero con un sentido avanzado y moderno y unos gusanillos (o como queráis llamarlos) capaces de cualquier cosa. Son vampiros del siglo XXI.