El eje principal de esta serie es la situación en la que se encuentran los zombis. Son denominados enfermos con Síndrome del Parcialmente Muerto (Partially Deceased Syndrome o PDS) y el Gobierno intenta reintegrarlos en la sociedad. Pero estos nuevos ciudadanos tienen sus particularidades, deben inyectarse cada día su vacuna para no volverse rabiosos de nuevo, mantienen la tez blancuzca y los ojos ensangrentados con la que surgieron de sus tumbas y, obviamente, no pueden morir ni tienen necesidad de comer o beber.