Para Lecina Fernández, ser tan viscerales es positivo siempre que lo hagamos con equilibrio. «Lo importante es reconocer la situación que estamos viviendo, identificar las emociones y gestionarlas. Pero los extremos no son buenos».
Imaginación e ingenio para resolver problemas
Otro vértice que nos caracteriza, y que reconocen mucho en el exterior, es la espontaneidad. Lejos de ser cuadriculados, recurrimos a la imaginación para resolver problemas. «En países como Alemania, por ejemplo, son muy metódicos, siguen al pie de la letra los protocolos… Nosotros no somos tan hábiles en eso, pero si en el protocolo surge un contratiempo el español sabe solucionarlo con más ingenio», dice Lecina Fernández. Ese ingenio, documentado en la literatura de la picaresca, lo mamamos desde niños. «Hasta la tradición de los Reyes Magos va llena de fantasía, imaginación e ingenio», añade la psicóloga.