José Elías Fernández recuerda que «Albert Ellis [padre de la terapia conductual], que escribió sobre el humor y la risa, aconsejaba de vez en cuando decir tacos, ya que nos ayudan a desahogarnos y expresar con rotundidad nuestra emoción, ya sea ira, odio, etc. Cuando entramos en conflicto o discutimos, una forma habitual de liberar tensión es no medir nuestras palabras, y expresarnos lo más contundente posible, aunque después pidamos perdón si hemos ofendido a alguien. Ser comedido en esos momento, no nos ayuda mucho, nos tragamos la emoción negativa». Otra cosa muy distinta es pasarnos el día entera buscando bronca.