Vivir con ilusión tiene efectos positivos para nuestra mente. Los glosa Lecina Fernández: «Nos estimula para crecer, porque desarrollando el proyecto ilusionante llevamos a cabo actividades que nos enriquecen. Nos permite transformar la realidad, lo cual nos empodera. Nos ayuda a desarrollar la capacidad de unir, porque nos entrena para pasar de un sueño a una realidad, de lo interno a lo externo. Favorece vivir mejor, ya que derrochamos alegría y optimismo”.