La propuesta de Burberry es de las más arriesgadas pero también increíblemente cool. Sandalias sueltas metalizadas, en colores vivos como el amarillo o el azul eléctrico, potenciados con el efecto sobrio que le aportan los calcetines. Igual que las de Prada, éstas con hebilla en el tobillo y combinaciones en diferentes tonos tierra y un siempre acertado blanco.