El entrenamiento de alta intensidad (HIIT) perfecciona la potencia aeróbica, mientras que el cardio lento y estable (también conocido como LISS) es ideal para aumentar la resistencia. El cardio de baja intensidad es también una excelente manera de recuperarse entre sesiones intensas de sudor, así como también para el calentamiento y el enfriamiento de los entrenamientos de resistencia.
Trabajo de movilidad
La movilidad es la base para realizar toda la fuerza y los movimientos atléticos. Al contrario de lo que muchos gimnastas piensan, la flexibilidad y la movilidad no son lo mismo. Aunque tener cierto grado de flexibilidad permite la movilidad, poder tocarnos los dedos de los pies no significa que tengamos la movilidad para correr, saltar y levantar de forma adecuada. Una movilidad deficiente en los tobillos, por ejemplo, en realidad puede impedir que bajemos profundo en una sentadilla.
Trabajo de equilibrio
El equilibrio, al igual que la movilidad, nos permite mantenernos alejados de lesiones, completar las actividades cotidianas con facilidad y mejorar nuestro rendimiento deportivo. Esto es especialmente importante en las personas mayores, que se caen o tienen accidentes caseros con mucha facilidad. Al programar tus entrenamientos, asegúrate al menos de realizar movimientos con una sola pierna para fomentar el equilibrio.