Precisamente como a una hora y media de haber comenzado la ruta empezamos lo que se llamaría el laberinto en sí, ya que es una zona característica que simula el paso por un sendero recubierto de vegetación y que nos da la sensación de estar dentro de un laberinto. Finalizado el laberinto llegamos a una pradera rodeada de rocas, y la más famosa, conocida como el Capuchino. A lo largo de la ruta seguiremos alternando pasadizos similares a un laberinto con praderas. Todo el recorrido lo haremos por parajes mágicos y llenos de vegetación, en un decorado incomparable de rocas y formaciones naturales impresionantes.
Cascadas del Purgatorio. Rascafría