El proceso es sencillo: buscas el modelo de tu viejo teléfono, un mensajero lo recoge gratuitamente en tu domicilio y, tras la comprobación del terminal, recibes dinero por él. La empresa decidirá si reparar tu móvil para darle una nueva vida y poder ser reutilizado en algún país en vías de desarrollo, o por el contrario lo mejor es desmontarlo por piezas y reciclarlo de acuerdo a la RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos).