·Ofrécele algo de desayuno. Si estáis en tu casa, otra buena manera de romper el hielo es aparecer con algo de comer y un vaso de agua (si le llevas un zumo de naranja recién exprimido ya te pasas el juego). No hace falta que sea nada del otro mundo: unas galletas, algo de fruta o un croissant de los industriales de bolsa. Lo que importa es el detalle.